> V.M. Samael Aun Weor

Samael Aun Weor nace en Colombia el 6 de marzo de 1917. Desde muy joven se interesa por los aspectos trascendentales de la existencia y comienza un búsqueda profunda en las distintas escuelas metafísicas existentes en esa época para poder encontrar respuesta a las eternas preguntas: ¿Quiénes somos? ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Porqué vivimos?

Conoce la Doctrina Teosófica, el sistema de Gurdjieff, la tradición masónica, la tradición Gnóstica-Rosacruz, la de los ocultistas de la época. Estudia en profundidad la Cábala y la Alquimia. Experimenta en sí mismo cada teoría para verificar su realidad. Comienza entonces un camino de autoconocimiento que lo lleva al descubrimiento de las diferentes dimensiones de la naturaleza y de los grandes Maestros que las habitan. Ingresa en el camino iniciático y, tras haber superado las correspondientes pruebas esotéricas, descubre que su misión es actualizar la Gnosis eterna de ayer y de siempre.

Transcurre el año 1948 cuando, en Colombia, se forma una pequeña organización que en poco tiempo adquiere carácter internacional. En este contexto escribe el Maestro sus primeros textos (que serán más de 60 a lo largo de su existencia) para difundir una sabiduría tan antigua como la vida: el conocimiento de sí mismo. Primero verifica sus conocimientos a través de la Antropología Psicoanalítica y de la meditación profunda, y conforme va confirmando internamente la enseñanza, se va reuniendo en torno a él un pequeño grupo de discípulos, que en forma natural se convertirán en la semilla del movimiento gnóstico contemporáneo.

Hacia la mitad de los años 50 abandona Colombia e inicia un difícil viaje a través de Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala… recorriendo con su familia toda la América Central.

Llega así al lugar que se convertirá en su morada por el resto de sus días: México. Allí finalizará la Gran Obra. Escribe una tras otra las obras literarias que servirán de guía al Movimiento Gnóstico. Da conferencias, organiza simposios, es invitado a congresos, entrevistas en radio y TV, etc., y dirige un movimiento que comienza a extenderse hacia los Estados Unidos y Canadá, y que en 1975 llegará a España, para difundirse desde este país por toda Europa, África, Asia y Oceanía.

Samael Aun Weor, tras la autorrealización de su Ser, abandona definitivamente su cuerpo físico el 24 de diciembre de 1977 en la Ciudad de México. Desde entonces continúa guiando el movimiento gnóstico desde las dimensiones superiores de la naturaleza.

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” Nosotros no queremos idólatras, ni nos interesan los secuaces. Nosotros somos postes de indicación, así que no se apeguen a nosotros, porque nuestra labor no es proselitista. Indicamos con pensamiento lógico y concepto exacto el camino a seguir, para que cada cual llegue hasta su Maestro Interno, el que mora en silencio dentro de cada uno de ustedes.

Les informamos que la sabiduría pertenece al Intimo y que las Virtudes y los Dones no son asunto de poses ni de fingidas mansedumbres, sino que ellas son realidades terribles, que nos convierten en poderosos y gigantescos robles para que se estrellen contra nuestra recia personalidad los vendavales del pensamiento; las amenazas de los tenebrosos; la envidia de los tiranuelos, y la contumelia de los malvados.

Esta enseñanza es para los rebeldes de todas las escuelas; para los que no contemporizan con amos; para los inconformes de todas las creencias; para los que aún tienen algo de hombría y les queda en su corazón una chispa de amor.

No nos interesan los dineros de nadie, ni nos entusiasman las cuotas, ni las aulas de ladrillo, cemento o barro, porque somos asistentes conscientes a la Catedral del Alma y sabemos que la Sabiduría es del Alma…

No andamos en busca de seguidores, sólo queremos que cada cual se siga a sí mismo, a su propio Maestro Interno, a su sagrado Intimo, porque este es el único que puede salvarnos y glorificarnos…

No queremos más comedias, ni más farsas, ni falsos misticismos y escuelas falsas; ahora queremos realidades vivientes, prepararnos para ver, oír y palpar la realidad de esas verdades.

Empuñamos la Espada de la Voluntad para romper todas las cadenas del mundo y nos lanzamos intrépidos a una batalla terrible por la liberación, porque sabemos que la salvación está dentro del hombre.”

V.M. Samael Aun Weor

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